Siempre recordaré, cómo era aquella hermosa fuerza que nos llevaba con rencor hacia la linea del frente, cómo eran los vientos de neumático y barricada que cerraban las calles y apretaban los pechos, pero, abrían caminos y nos brindaban la valentía que nos libertaba, nunca podré olvidar ese fuego hecho de amor y conciencia, nunca podré olvidar el temple de esa voz que se construía cada vez que nos golpeabas, nunca podré olvidar lo hermoso de la violencia de los antagónicos, de los que nacieron para reprimirse, nunca se olvidará que aquí y en todo el mundo, la violencia sería y será lo más hermoso y el instrumento más preciado del que sabe que la historia es difícil, de que las rosas nacen del llanto y la sangre, de que el costo de la felicidad...es y será, ser violento.